sábado, 7 de febrero de 2026

SAL DE LA TIERRA Y LUZ DEL MUNDO

 Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos». (Mt 5,16)

Jesús dice: Sois la sal, sois la luz. Nos está diciendo, que por el hecho de escuchar sus palabras nos hemos convertido en sal y luz. Y nos exhorta a vivir según lo que somos, porque podemos ser una sal sin sabor o una luz que no alumbra. 

La sal de la tierra me hace pensar en el sabor y en la alegría. Jesús nos anima a llenar de alegría la vida de la gente. No se trata de una alegría superficial que se pasa en un momento, sino de una alegría profunda: la alegría del que confía en Dios y sabe que no le va a faltar nada, que no tiene nada que temer. Cuando conocemos a Jesucristo nos inunda su alegría y brota de nuestra boca la alabanza por todo lo que estamos recibiendo. Pero, nuestra sal puede volverse sosa, cuando hacemos de la fe una lista de pecados y la convertimos en una carga. Lo que pasaba con los fariseos. Hay que estar alertas para vivir y comunicar a todos la alegría del Evangelio.


La luz del mundo es la que disipa las tinieblas. Se pone en el candelero. La luz que brilla son las obras de amor hacia los demás, el servicio a los pobres y a todos los que sufren. El profeta Isaías habla con claridad de partir el pan con el hambriento y vestir al que está desnudo. La luz brilla por el compromiso claro de los que dan la vida por los demás, como Jesucristo, que nos amó hasta el extremo y entregó la vida por todos nosotros para la salvación del mundo y el perdón de los pecados.


Señor Jesucristo, tú eres la luz de este mundo que lo iluminas todo con tu presencia, con tu amor y tu Palabra. Tú eres la sal de nuestra vida porque contigo todo tiene sentido. Entra en mí y conviérteme en la sal y en la luz del mundo. Que tu Espíritu me empuje siempre para estar en medio de los pobres proclamando la alegría del Evangelio.


1 comentario:

  1. Conviérteme Señor,no salgas de mi vida para que pueda ser la sal que tú quieras que sea

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